Muchas mujeres pueden testificar que desde el momento en que una descubre que hay una vida que está creciendo dentro de ella, el mundo entero cambia. Para la madre, los primeros llantos de su bebé se convierten en el sonido más mágico del mundo. Las madres a pesar de que puedan estar enfadadas o preocupadas siguen amando al mismo tiempo. Esta historia es sobre una madre que quería asegurarse de que su hija no estaría cometiendo el mayor error de su vida al casarse con un chico que no la merece. Cuando esta madre empezó a investigar sobre el pasado de este chico, ¡descubrió algo increíble!
Algo le decía que no era lo correcto
No es ningún secreto que las madres intuyen muy bien cualquier cosa que pueda estar pasando en la vida de sus hijos. Al fin y al cabo son madres. Para la historia que vamos a contar hoy, nos centraremos en los seres humanos y en cómo las madres siempre quieren lo mejor para sus hijos. Kay Parker, la madre de Heidi Parker, no sería una excepción. La madre que vamos a conocer hoy, Kay Parker al oír que su hija se iba a casar, notó como algo en su estómago le decía que esto no era lo correcto y quiso demostrárselo, por ello comenzó una investigación sobre el que sería el futuro marido de su hija.
Heidi Parker
Una chica bien
Nacida y criada en Sheffield, South Yorkshire, Heidi Parker vivía con su familia mientras completaba sus estudios. Cuando se graduó de la escuela secundaria afortunadamente, tenía muy buenas calificaciones por lo que fue aceptada por un buen número de universidades.
Heidi Parker
Eligiendo universidad
Pero ella muy bien sabía que tenía que elegir una que fuera la mejor para lo que ella quería estudiar. Después de pedirle a su madre un montón de consejos, Heidi seleccionó la universidad que potenciaría al máximo su carrera.
Eligiendo universidad
La universidad
Finalmente, Heidi decidió ir a la Universidad de Newcastle en Newcastle Tyne (Inglaterra) para estudiar Economía y Gestión de empresa. Aunque Heidi formaba parte de esa universidad, fue una de los numerosos estudiantes que no consiguió un lugar en la residencia de la universidad.
Universidad de Newcastle
Buscando alternativas
Vivir en la universidad ya no era una opción para Heidi. Es por esto que decidió buscar un apartamento que pudiera alquilar con algunos de sus amigos. Y así, daría comienzo a su vida lejos de casa. Eso sí, siempre manteniendo el contacto con su madre, Kay.
Heidi y su amiga
No se contentó
Una vez que Heidi se independizó, ella y sus amigos alquilaron un piso que estaba lejos de la universidad. Después de vivir en ese piso durante un tiempo, cada uno decidió mudarse y encontrar opciones más baratas y mejores para cada uno de ellos.
Nuevo piso
Subiendo de nivel
Heidi se sentía muy contenta ya que iba a vivir en un lugar mejor. Sin embargo, lo que ella no sabía era que el destino tenía preparado algo inesperado para la joven. Heidi aún no tenía ni idea de lo que iba a suceder, pero sin duda esto cambiaría su vida en un giro de 180 grados.
Heidi sonriente
Traspasando el apartamento
Luego de buscar por un tiempo, Heidi Parker finalmente encontró una pequeña habitación para alquilar después de hacer varias búsquedas. El día que se mudó de su antiguo apartamento, los nuevos inquilinos entraron al piso. Heidi le dio las llaves a uno de ellos.
Empaquetando…
Lo que ella no sabia
Lo que no ella aún no sabía era que esta no era la última vez que iba a ver a este chico. Heidi no pensó mucho en esta interacción (ahora) pero sí quizá en un tiempo…
Una sonrisa y buena suerte
Durante esta interacción, Heidi y el tipo simplemente sonrieron informalmente el uno al otro y ella le deseó buena suerte. Entonces, ella se fue y él se ocupó de llevar cajas llenas a la casa.
Dejando el piso
Un hola y chau
El encuentro fue tan breve que ni siquiera intercambiaron sus nombres. Heidi jamás hubiera pensado que volvería a ver a este chico, ¡pero la realidad era que, no podía estar más equivocada! Se verían mucho más el uno al otro, de lo que esperaban…
Breve interacción
Contenta en su nuevo hogar
Heidi estaba realmente feliz con su nuevo apartamento. ¡Era exactamente lo que ella había estado buscando: pequeño, traquilo, y no compartido con nadie más! Podría estar en casa tranquilamente, sin ser juzgada o cuestionada…
Su nuevo apartamento
Decorando a su gusto
Heidi decoró su habitación cómo ella siempre quiso y sintió que realmente encontró su lugar donde poder sentirse relajada y contenta. Se sentía mucho más feliz en este nuevo apartamento de lo que se sentía en el anterior.
La habitación de Heidi
Un número desconocido
Una mañana mientras pasaba su primera semana en la nueva casa, Heidi recibió una llamada de un número que desconocía. Tenía que explicarle a la persona en la otra línea cómo una cosa en particular en su antiguo apartamento debería funcionar.
Recibe una llamada
Una llamada del destino
Sin embargo, parecía que el destino tenía un gran plan para ella, la razón por la cual el nuevo inquilino le llamó no se pudo resolver por teléfono. Esto significaba que Heidi tenía que asegurarle que estaría allí esa misma noche para poder ayudarle en el piso.
Problema no resuelto
El inquilino
La persona que llamó a Heidi era en realidad el tipo al que le dio las llaves cuando dejó su antiguo apartamento. De alguna manera se las arregló para conseguir su número de teléfono a través del propietario. ¿Por qué el tipo necesitaría el número de contacto de Heidi? ¿Por qué la llamó y por qué accedió a ir esa noche?
¿Qué quería de ella?
Un problema con la lavadora
El tipo llamó a Heidi debido a un problema con la lavadora. Le estaba costando mucho usarla, y cuando vio que no podía utilizarla correctamente, decidió llamarla. Le pidió que viniera al apartamento para que ella le explicara cómo poder utilizarla. Afortunadamente para él, Heidi aceptó.
Un problema con la lavadora
Conociéndose
Cuando Heidi llegó a su antiguo piso, le enseñó cómo utilizar la lavadora para poder lavar la ropa. Se aseguró de que él pudiera hacerlo por él mismo. Mientras esperaban a que terminara la colada, tomaron café juntos y charlaron…
Comenzaron a hablar
Y se gustaron
Se dieron cuenta de que se gustaban y planearon la próxima cita. Sin embargo, esta vez, no iban a lavar la ropa. Se aseguraría de que estuvieran haciendo algo mucho más emocionante.
Próxima cita
El chico
El tipo que Heidi conoció se llamaba Ed Savitt, quien también estaba estudiando en la Universidad de Newcastle. Estaba cursando un grado en Negocios y Psicología. No mucho después de que se conocieran, Heidi y Ed empezaron a verse regularmente.
Ed Savitt
Una decisión que cambiaría su vida
Aunque Ed nació y se crió en Londres, se mudó de la casa de su familia porque quería estar viviendo un tiempo por su cuenta. A su edad, se entiende que el chico quería tener su propio espacio. Y esta decisión acabaría acercándole a Heidi.
Acercándose a Heidi
Un flechazo
Mientras Heidi se encargaba de compartir sus consejos para secar la ropa, ella no era consciente de que Ed ya se había enamorado de ella. Le pidió que saliera con él, pero Heidi quería conocerle un poco más y mejor antes de decir que sí, así que empezaron a quedar más y verse más frecuentemente.
Primeras citas
Llamó a su madre
Como mencionamos anteriormente, Heidi hablaba regularmente con su madre, Kay Parker, y un día, ella le habló de este nuevo chico. Kay sabía de la naturaleza emocional de su hija, así que ver a Heidi hablar del tipo con entusiasmo de alguna manera la hizo sentirse preocupada.
Su madre preocupada
Sospechando…
Kay se preguntó si este tipo era adecuado para su hija o no. Al final y al cabo, su hija era adulta y podía tomar sus propias decisiones, pero seguía siendo su madre y ella quería lo mejor para su hija…