El arrepentimiento de un ladrón
El silencio en la sala de interrogatorios se volvió denso mientras Steve bajaba la mirada, abrumado por el peso de sus propias palabras. “Nunca imaginé el peso que tendría este anillo”, murmuró, su voz entrecortada por la emoción. No era solo el dinero ni el deseo de impresionar a Melissa; con el tiempo, la joya robada se había convertido en una cadena invisible, un recordatorio constante de su error. Ahora, enfrentado a la verdad y sus consecuencias, comprendía que aquel anillo no le había abierto puertas, sino que lo había atado a su peor decisión.

El Arrepentimiento De Un Ladrón
Declaración de Melissa
Mientras tanto, en otra habitación, Melissa relataba su versión de los hechos. Explicó cómo recibió el anillo sin conocer su procedencia, cómo el engaño de Steve la había envuelto en una historia más grande de lo que jamás imaginó. “Nunca lo sospeché”, afirmó con voz firme, aunque teñida de tristeza. Su testimonio, sumado a las pruebas irrefutables, sería clave para que Steve finalmente enfrentara las consecuencias de su crimen.

Declaración De Melissa

